Ni tanto ni tan calvo
Si en el último post hablaba de que Adrián iba más flojo que la chaqueta de un guardia, ahora toca el extremo contrario, y es que ha tenido un atasco que ni la M30 en hora punta.
La otra noche estaba Adrián durmiendo plácidamente cuando nos acostamos su madre y yo. Como casi siempre el detector de “padres tranquilos” saltó y Adrián empezó a quejarse. Al principio no le hicimos mucho caso, ya sabes, esto lo hace por fastidiar, pero como iba subiendo la intensidad de las quejas no nos quedó más remedio que intentar sacarle información entre sueños. Pues resulta que le dolía la tripa, así que comenzamos a masajear la barriga para intentar aliviarla. ¡Joder! pero si parece una piedra… además, es como si se moviera algo dentro de ella. ¿Estará a punto de salir un Alien?
Tras una hora de incesantes trabajos triperiles decidimos ir a urgencias, como unos novatos, a que nos dijera el médico que eran gases, que se le pasarían tirándose cuatro pedos (cero que no usó esas palabras exactamente) ¡Pues vaya novedad! si lo que pasa es que no se los puede tirar.
El caso es que no sé si fue porque se despertó Adrián con el viaje al ambulatorio o por el traqueteo del coche, pero cuando llegamos a casa durmió como un lirón… pero nosotros dormimos 2 horas menos.

Ya sé que la foto no tiene nada que ver con el post, pero no quería poner una foto de Adrián apretando en el trono :-P
La otra noche estaba Adrián durmiendo plácidamente cuando nos acostamos su madre y yo. Como casi siempre el detector de “padres tranquilos” saltó y Adrián empezó a quejarse. Al principio no le hicimos mucho caso, ya sabes, esto lo hace por fastidiar, pero como iba subiendo la intensidad de las quejas no nos quedó más remedio que intentar sacarle información entre sueños. Pues resulta que le dolía la tripa, así que comenzamos a masajear la barriga para intentar aliviarla. ¡Joder! pero si parece una piedra… además, es como si se moviera algo dentro de ella. ¿Estará a punto de salir un Alien?
Tras una hora de incesantes trabajos triperiles decidimos ir a urgencias, como unos novatos, a que nos dijera el médico que eran gases, que se le pasarían tirándose cuatro pedos (cero que no usó esas palabras exactamente) ¡Pues vaya novedad! si lo que pasa es que no se los puede tirar.
El caso es que no sé si fue porque se despertó Adrián con el viaje al ambulatorio o por el traqueteo del coche, pero cuando llegamos a casa durmió como un lirón… pero nosotros dormimos 2 horas menos.

Ya sé que la foto no tiene nada que ver con el post, pero no quería poner una foto de Adrián apretando en el trono :-P
Etiquetas: dormir, estreñimiento, médico, noche, urgencias
