Las cosas de KrustY

27 diciembre 2005

¿Qué es eso?

¿Cuántas veces se habrán hecho la pregunta que titula esta entrada los padres primerizos?: ¿qué es eso?, ¿que esa manchita que le ha salido en la frente a mi hijo? Casi siempre piensas: “Seguro que no es nada” así que ni lo comentas con nadie. Pero el caso es que cada vez lo miras no puedes ver otra cosa. ¡Y encima parece que crece! Eso si que son imaginaciones mías. Total, que pasas el tiempo mirando la mancha y decidiendo si das la voz de alarma o no. Cuando ya no puedes más, cuando estás a punto de decirle a tu mujer a que lo mejor hay que extirpar la cabeza, te fijas y ¡la mancha ha desaparecido! pero ¿cómo? ¿eso es bueno o es malo? Y mientras toda clase de preguntas estúpidas cruzan tu cabeza, la dulce voz de tu mujer te saca de toda duda: “¿Has visto que bien se ha quedado después del baño?”

Desde que nació Adrián, los recuerdos que tenía sobre mi vida han cambiado. Y es que yo me he manchado mucho, pero también me he constipado, he pasado el sarampión, la varicela, he tenido asma, alergias y me han dado varios puntos en la cabeza. Ahora entiendo un poco mejor los gritos que daba mi madre cuando llegaba a casa con un nuevo esguince.

No hay nada como cambiar la perspectiva para ver el “otro” lado de las cosas. Así que desde aquí saludo y animo a todos esos padres preocupados por una “manchita” en su hijo ¡que eso no es nada!

26 diciembre 2005

¡Feliz Navidad!


Aprovecho estas líneas para desear unas felices fiestas a todos lo que leen el blog. Bueno, a los que no lo leen también les deseo felices fiestas.

Adrián ha cambiado muchas cosas desde que vino al mundo, y las navidades no iban a ser menos. Él ahora no sabe lo que es todo esto. No sabe quien es Jesucristo y no conoce a papá Nöel ni a los tres Reyes Magos, así que sigue su vida exactamente igual que otros días. Dentro de poco tendremos que lidiar con todo tipo de peticiones en sus cartas manuscritas a los Reyes Magos, Papá Nöel, el Ratoncito Pérez y el amigo invisible. Vamos, al comité de expertos en regalos que tanteo nos enseñan por televisión. De momento soy yo el que abre con ilusión los regalos que Adrián va recolectando del comité, incluso a veces se me olvida que de mí también se han acordado, pero es que es normal, estaba montando el no-se-qué que le habían dejado a mi hijo :-)

16 diciembre 2005

Joder, joder, joder

Lo primero que voy a hacer cuando llegue a casa va a ser revisar el contrato de padre. Debe haber algo en la letra pequeña que diga que, cuando esté lo suficientemente lejos de mi hijo como para no poder ir a verlo inmediatamente, va a ser entonces cuando más ganas tenga de verlo. A mi nadie me había hablado de esta claúsula.

El caso es que llevo cuatro días sin verle, y parece una tontería, pero le echo de menos. Hasta se me abren más los ojos cuando estoy hablando por teléfono con su madre y le oigo regurgitar cualquier sonido. Desde luego, el kit de padre es más completo de lo que pensaba, incluye más cosas que la Barbi la ferretera.

Bueno, no me queda nada más que consolarme mirando el móvil que me he traído. La verdad, la gente debe pensar cosas raras cuando me vean mirando el teléfono con cara de estar en cielo. Aunque me parece que no soy el único que se consuela mirando fotos.

15 diciembre 2005

Carta a José García Cano

Nunca te vi utilizando un ordenador, así que espero que allá dónde estés puedas leer esta carta.

Hace un año que te fuiste y desde entonces no hemos dejado de acordarnos de ti. Con cada temporada vienen a la mente toda clase de recuerdos. Las panochas del verano, la vendimia del puente de Octubre o el agua ardiente de Enero.

Este año me ha pasado lo más grande que le puede pasar a una persona, este año he sido padre. Me hubiera gustado que le conocieras, pero más me hubiera gustado que Adrián te conociera a ti. Como tú solías decir, es todo un “pájaro”, aunque aun no me ha hecho falta decirle “que me quito la correa”. Te mando una foto.

Un abrazo muy fuerte.

10 diciembre 2005

El sexto sentido

De los recién nacidos se dicen muchas cosas. No pocas veces he oído frases como: “Eso el chiquillo lo nota” o “Si es que son más listos que los mayores” y mi favorita “Hombre, es que a mí ya me conoce” ¿conocerte? Pero cómo va a conocerte si apenas ve la teta a la que está enganchado.

Anoche habíamos quedado para irnos a cenar con unos amigos. Todo estaba preparadao. Una toma justo antes de empezar a cenar, y nos daba tiempo hasta de tomar café. Pero Adrián tenía otros planes. En lugar de estar una hora mamando, el mamón de mi hijo se tiró ¡dos horas y media! Como si supiera que después su madre iba a estar nada menos que a 150 metros de distancia. Y es que eso el chiquillo lo nota.

Finalmente se quedó saciado, o conformado, así que su abuela Juanita se quedó encargada de dormirlo. Ella siempre lo ha dormido sin problemas, lo coge en brazos, lo acuna, le pone el chupete... vamos, los mismos viejos trucos de toda la vida que son los mismos nuevos trucos que emplean sus padres. Nada. Noventa interminables minutos en los que Adrián no se dormía ni por equivocación, como si pensara “si, si, pero ¿dónde está mi madre?”. Si es que mi hijo es más listo que los mayores.

Cuano volvimos, lo cogío su madre, lo cogí yo y en menos de 45 segundos ya estaba panchando la oreja como si viniera de correr una maratón. Pero bueno, tampoco me extrañó mucho, porque es que a mí, mi hijo ya me conoce.

08 diciembre 2005

Paseo social


Hoy ha sido el día en el que mi hijo ha dado su primer paseo “en sociedad”. En Segorbe hoy es un día grande. La comarca entera pasea por el pueblo mientras mira tiendas ambulantes, compra las cosas más extrañas se puedan encontrar, y se cruzan toda clase de miradas y saludos.

Llegar hasta el meollo de la feria ha sido toda un experiencia. Había que ir abriéndose camino entre el gentío, lo que no permitía unas velocidades muy elevadas. En una ocasión hasta he visto un caracol pasarnos, y porque sé que no puede ser, pero juraría que el cabroncete se estaba riendo.

Adrián hoy ha conocido a mucha gente, bueno, mucha gente lo ha conocido a él, porque Adrián, que es muy listo, se ha pasado todo el camino durmiendo. El día que aprenda a señalar, otro gallo cantará.

06 diciembre 2005

Mejor que los romanos

Así pasa el día el amigo Adrián. Comer, beber (que de momento es lo mismo) y dormir. Buena vida si señor.

Hasta ahora había hablado del sueño que pasamos los padres y lo agusto que se queda el niño realizando ciertos actos. Pero me falta hablar de aquello que le da energías para moverse, para cagarse fuera del pañal y para poner a prueba los oídos de los despitados que anden cerca. Falta hablar de la comida.

Por lo visto esto de cagar y dormir debe costar mucho, porque Adrián, cuando no está haciendo alguna de estas dos cosas, está comiendo. Hasta seis veces en un mismo día, con su noche. Además, lo mejor de todo es que la cosa se termina cuando el chiquillo se queda dormido, pero aun con el pecho de su madre bien agarrado, como diciendo "con lo que me ha costado, ahora no me lo quitáis", así que mama hasta caer dormido. La verdad es que tiene que ser algo grandioso: comer hasta que te duermas. Brutal.
Pues el niño se ve que come bien, porque hoy ha pesado 5 kilos. Vale, estaba vestido y llevaba el pañal, pero en 12 días ha engordado 590gr. Otra cosa muy sorprendente por otra parte, porque como me tiro yo 12 días comiendo hasta caer dormido, y al despertame volver a empezar a comer ¡y engordo 590 Kg!

Yo de mayor quiero ser bebé.

02 diciembre 2005

Nunca digas de este agua no beberé

Las noches no son lo mismo ahora que tengo un hijo. Eso ya lo sabía, eso es lo que me ha dicho todo el mundo desde que se enteraron del feliz acontecimiento: "Duerme ahora, que luego..." "Yo llevo un año sin dormir, ahora parece que..." Lo que no te dice nadie es que por el día tampoco se puede dormir.

Resulta curioso, pero como estamos acostumbrados a dormir por la noche, por el día tenemos que hacer la faenas propias de la actividad diaria. Ir a trabajar, hacer la comida, limpiar la casa y la ropa... el caso es que cuando el crio está durmiento por el día, no sabes por dónde empezar. Por la noche, cuando duerme, hay que imitarle. Por cierto, está taaaan guapo cuando duerme.


Después de haber leído libros y haber escuchado atentamente el consejo de muchos sabios criadores de niños, decides que tú vas a ser fuerte y no lo cogerás en cuanto llore, para que aprenda a dormirse solo. Así que le dices con mucho cariño: "Adrián, es la hora de irse a dormir" y él, muy cariñosamente también, se pone a llorar en cuanto roza la sábana de la cuna. Como vas a ser muy fuerte decides dejarlo llorar, ya se cansará, no vas a ser como tu mujer que antes de diez segundos ya lo mece en sus brazos. Así que esperas 40 eternos segundos. Más blando que la mantequilla en verano.

La verdad es que yo por ahora no he sufrido rigores de insomnio nocturno, pero Elena si. Gracias a ella soy persona durante el día, aunque ella no sea persona durante la mañana. Por eso quiero lanzar un mensaje desde aquí:

¡Padres del mundo! Devolved a las madres de vuestros hijos lo que ellas os están dando.